Pemex y el boquete fiscal
México D.F., 08/03/2010
Faltan 10 días para conocer los detalles, pero ya hay información verdaderamente negativa respecto a Pemex. La paraestatal está en una situación financiera crítica: su patrimonio otra vez es negativo, su rentabilidad retrocede al igual que la producción de petróleo, y hay un boquete fiscal que en parte explica por qué las secretarías de Hacienda y Crédito Público y de Energía anuncian las eliminación gradual de subsidios a los precios de las gasolinas y el diésel (se elevarán mensualmente), el gas LP y las tarifas eléctricas, entre otros. Se necesitan explicaciones en la ceremonia del LXXI Aniversario de la Expropiación Petrolera, porque una primera conclusión es que las reformas a Pemex, a pesar de las buenas intenciones del legislador permanente, no han servido: no hay autonomía de gestión sino una gran dependencia hacia la burocracia de la Secretaría de Energía (ya extrañan a la SHCP), y el control del Estado es abrumador.
Así lo dicen los datos: al cierre de 2009 el patrimonio de Pemex fue negativo en 18 mil 300 millones de pesos “esencialmente por las pérdidas netas registradas en 2009 y ejercicios anteriores”. Este renglón fue positivo en 2006 con 41 mil 456 millones; en 2007 con 49 mil 908 millones y en 2008 con 26 mil 885 millones. En 2009 se registró una pérdida neta por 46.1 mil millones contra pérdidas de 112 mil millones de un año antes y de 18.3 mil millones en 2007. La producción promedio de petróleo crudo bajó de dos millones 791.6 barriles diarios a dos millones 674 mil, una baja de 4.19 por ciento.
Lo peor, que seguramente es la gran preocupación de Ernesto Cordero y Georgina Kessel, titulares de Hacienda y Energía: en 2009 Pemex pagó por concepto de impuestos, derechos y aprovechamientos 546.6 mil millones de pesos, una baja de 225.1 mil millones respecto a los 771.7 mil millones de 2008. El boquete es enorme y no hay otra fuente confiable y de esas proporciones que sustituya los ingresos fiscales petroleros.
En su informe financiero trimestral, Pemex no habla de las reservas petroleras. Esas se conocerán el próximo 18 de marzo. Si éstas no han aumentado, con mayor razón las reformas no habrán servido, porque lo más importante era establecer cambios para incentivar la participación de los contratistas en la búsqueda de nueva riqueza petrolera.













